Ayer día 21 de octubre se celebro en el Espacio Cultural MIRA de nuestro municipio una jornada educativa con el lema “Violencia Juvenil, el problema es de todos”. Dicha jornada constaba de dos actos. Uno a la 12:00 orientado a los jóvenes estudiantes de pozuelo y una mesa redonda a las 19:00 para el público en general. Es de éste último del que quiero hablar:
Como ponientes asistieron e intervinieron en éste orden:
Amando de Miguel, sociólogo, catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense. Colaborador habitual en el periódico “La Razón” y el periódico digital “Libertad Digital”, entre otros medios
Luis Carbonel, presidente Confederación Católica de Padres de Alumnos.
Pedro Núñez Morgades, concejal de Familia y Menor en el Ayuntamiento de las Rozas (PP) y ex Defensor del Menor.
Guillermo Cánovas, presidente de la Asociación Protégeles.
Carlos Barrios, comisario jefe de la Policía Nacional.
Juan Adalid, director de ‘Diario de Pozuelo’
Laura Monleón de la Lluvia como representante de los jóvenes del municipio.
Moderaba Mª Jesús Castillo, concejala de Educación del Ayuntamiento de Pozuelo.
Como se puede observar, la mesa tenía poco de redonda, más bien era una mesa ovalada con el eje de simetría en la extrema derecha.
Para no extenderme demasiado, destacaré algunas lindezas de alguno de los ponentes que no quiero queden en el olvido.
Amando de Miguel, catedrático de sociología, en referencia a unos grafitis que le atormentaban porque no se castigaba con suficiente severidad a los autores de los mismos, dijo textualmente, “los grafitis llevan al botellón y el botellón a la kale borroka”. Don Amando, ¿Qué sociedad ha estudiado usted? La mía no, desde luego, pero tampoco la de mis padres ni la de mis abuelos. Se resume de su ponencia que el estado, único órgano que puede castigar con violencia de forma legítima, lo hacía poco y con poca intensidad. Don armando, la violencia es mala, y por eso el estado la aplica en casos extremos y no como norma.
Luis Carbonel, presidente de la Confederación Católica de Padres de Alumnos, parecía más preocupado en hacer un discurso político en contra del aborto, tan de boca ahora con la reforma de la ley, que en dar solución al problema juvenil. Intentó en varias ocasiones arrancar un aplauso de los asistentes al repetir que un joven menor de edad puede abortar pero si comete un delito, el responsable es el padre. No lo consiguió. Será que se debatía otra cosa en la mesa y él no se había enterado.
Aprovecho para reflexionar en voz alta: ¿Por qué se llevó al CONCAPA, que representa sólo a los padres católicos de alumnos, y no al AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) que los representa a todos sin distinción? ¿Es que en los disturbios de Pozuelo sólo había católicos?
Pedro Núñez tampoco pudo evitar sacar el discurso político a la palestra. Por lo menos este sí es político. En este caso defendiendo la Ley de Autoridad del Profesor, que otorga a todos los funcionarios docentes de Primaria y Secundaria la condición de autoridad pública. Lo más destacable de su intervención fue una autocrítica compartida por gran parte de la audiencia, en la que invitaba a los padres a la reflexión: son los padres los que tienen que transmitir los valores.
La intervención de Carlos Barrios fue corta y correcta, es decir, dijo lo que estaba obligado a decir: La actuación de la policía fue correcta en todo momento y la culpa es de los jóvenes. Nada que ver con el aluvión de críticas que luego se le vino encima por parte de los jóvenes asistentes.
Juan Adalid nos confirmó que se enteró de la noticia al día siguiente y por la mañana. Fue el penúltimo en España en enterarse, el último fue el Alcalde. Su labor en la mesa: hacerle la pelota al Ayuntamiento.
Laura Monleón fue la única persona que introdujo un atisbo de cordura en la mesa. Aunque parezca descabellado para el Ayuntamiento, en una charla en la que se trata la violencia juvenil, los jóvenes tenemos mucho que decir. A diferencia de sus compañeros de mesa, arrancó los aplausos de la sala en más de una ocasión. Y no se olvidó de darle las gracias a la concejala por dejarles estar ahí, porque parece que nos estén haciendo un favor contando con nosotros.
El turno de preguntas fue demasiado corto, pero entre lo más destacable, los “mayores” hicieron autocrítica, entendiendo que la tarea de educar les corresponde a ellos. Por parte de los jóvenes, aluvión de críticas a la actuación policial demostrando que fue desafortunada y falta de medios. Especialmente decepcionante por parte de la moderadora dar por concluido el encuentro porque jugaba el Real Madrid, habiendo jóvenes, menores de edad, que estuvieron en los altercados y pedían eufóricamente la palabra.
Por último voy a rescatar una frase de la concejala de educación y moderadora Mª Jesús Castillo que decía que ella creía en los jóvenes porque “los jóvenes son el futuro”. No, señora Castillo, se equivoca. ¡Los jóvenes somos el presente!
Porque decir que los jóvenes somos el futuro hace que las actuaciones se hagan en el futuro. Los jóvenes necesitamos zonas de ocio, en el presente, lugares de ensayo, en el presente, cine social, en el presente, que se rehabilite El Torreón, en el presente. Porque el futuro está muy lejos. Tan lejos que no sé ni donde está.
Artículo de: Alejandro Monleón